- ! Tengo una buena noticia!
- Eso espero, porque llevo un día...
- !Ha despertado!
- !!!¿¿¿QUÉ???!!!
En ese momento una lágrima me salió por el ojo derecho. !No me lo podía creer! Salí corriendo de casa y me fui corriendo al hospital. Tenía que verla, después de veinte meses enteros sin poder escuchar su voz, lo único que quería es estar a su lado y darle un abrazo. Entré en el hospital, pregunté por su habitación y allí estaba ella, tumbada en la cama con los ojos abiertos, preguntándose qué había pasado.
No me resistí. Aparté a toda la gente que estaba: padres, los médico, su hermana... y me eché sobre ella. Intenté quedarme así, pero me apartaron rápidamente. En ese momento, Paula me preguntó a ver quién era yo. Me parecía increíble, es más, no me habría gustado oír esas palabras. Mi cara estaba inundada de lágrimas, y más todavía cuando me dijeron que había perdido memoria y que le costaría volver a recuperarla. El médico dijo que cada persona le tenía que contar algo de lo que había pasado antes de que estuviera en coma, y todos menos su madre nos fuimos de la sala porque su madre iba a ser la primera.
Me senté en la sala de espera y después de una hora me llamaron par ir a la habitación. Cuando entré allí por lo menos ya me había reconocido, pero no sabía lo que había entre nosotras, y le empecé a contar la relación que teníamos:
“Paula, el principio es bonito, pero el final me gustaría cambiarlo... Verás, desde que éramos muy pequeñas nos empezamos a llevar bien. Nos ponían juntas en la cuna a jugar hasta que cumplimos más o menos un año. Siempre que nos veíamos jugábamos juntas a lo que fuera y siempre que os veíamos nos bañábamos juntas en la bañera de tu casa. Sé que suena un poco cursi, pero es así: sacábamos los juguetes que tenías y jugábamos hasta que se nos arrugaban los dedos. Una vez hasta metimos las barbies y los peluches y luego tardaron días en secarse.
Bueno, pero luego ocurrió algo que desearía que no hubiese pasado. Eran fiestas de Jaca y esa noche yo iba a estar con un chico. A mí ese chico me gustaba muchísimo, y estaba esperando ansiosamente a que llegara la noche. Después de prepararnos salimos a la calle y te fuiste con una amiga a dar una vuelta. Cuando volviste, antes de que me vieras, me dijeron que te habías liado con el chico que me gustaba a mí, y entonces fui corriendo a donde el chico que te gustaba a ti. Llevabas mese esperando su respuesta, y fui yo y me lié con él en cuanto le vi. Luego nos juntamos, y tuvimos una pelea delante de todo Jaca. Todos nos miraban y nos rodearon en un círculo, pero luego vino un adulto y nos separó. Nos fuimos las dos a casa – justo yo estaba durmiendo e tu casa porque mis padres no estaban -. Desde ese momento, discutíamos todo el rato. Que si la comida, la ropa, el maquillaje, las planchas, el peine, el champú... discutíamos por cualquier cosa y nos llevábamos fatal. Ni nos dirigíamos la mirada, era como si no existiéramos la una para la otra. No nos queríamos: simplemente nos odiábamos.
Hasta que un día pasó lo inesperado. Teníamos que ir de tu casa a la mía a comer. Yo le toqué a Yone, tu hermana, y tú, defendiéndola, empezaste a decir palabrotas con la intención de que yo no estuviera con ella. Entonces me harté y te empecé a contestar, hasta que tú decidiste ir por otro camino. Cuando llegué a casa estuvimos esperándote, pero no llegabas, y mi madre recibió una llamada: habías tenido un accidente. Ibais a cruzar la acera, Yone vio un camión y empezó a correr. Ella te avisó, pero pensaste que el camión pararía y seguiste andando normal. Pero no fue así, el camión no paró y te atropelló. Vino la ambulancia, y desde ese momento has estado en coma.... !Me gustaría tanto que todo lo malo no hubiese pasado!
- Ya empiezo a recordar. Perdóname todo lo que te hice, fue mi culpa.
- Y la mía devolvértelo. Lo siento mucho de verdad. Además, ha sido mi culpa que estuvieses así !Paula, perdóname, por favor!
- !Claro que sí!
Ese momento que el más feliz de mi vida. Estábamos allí, una en frente de la otra, llorando como locas, cuando me dio un impulso y apretujé a Paula entre mis brazos.
- Paula, quiero olvidar todo lo malo que ha ocurrido y seguir contigo como si no hubiera pasado nada. Nunca más te dejaré sola, te lo juro. !Qué tonta fui! Todo esto ha sido mi culpa. No dejaré que nadie te haga nada, vas a ser una cosa sagrada para mí. Mientras yo esté a tu lado, no te pasará a ti nada que no me pase a mí también, de verdad.
En ese momento el médico entró por la puerta, y con unas dulces palabras me echó de la habitación.
Ya no estábamos enfadadas, éramos otra vez primas íntimas, y esperaba que nada malo nos volviera a pasar.... Con esta historia quiero dejar claro que ella es alguien a la que nadie le va a hacer daño mientras yo esté aquí porque ella es sagrada para í y esto no cambiará nunca. Siempre la he llevado, la llevo y la llevaré en mi corazón a todas partes, porque es mi amuleto. Espero que nunca me la quiten, porque sin ella no podría vivir, sin ella ya no sería nadie, por todo lo que la quiero y necesito.
Laura Ruiz DBH2-B
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