Lo sagrado para mí son mis cosas: no me gusta que las toquen, porque soy muy cuidadoso y tengo miedo de que las rompan, o las rayen o algo. Yo las trato bien, no me gustaría que otros las rompiesen. Algunos también son muy cuidadosos, pero otros tratan las cosas como si fuesen una mierda, y cómo no son de ellos no les importa lo que les pase, que las toquen o se rompan.
No se me olvidará que mi hermano cuando yo tenía unos 10 años se compró un ordenador y era muy cuidadoso y casi no me lo dejaba ni tocar, sólo cuando tenía que hacer algún trabajo. Él entonces trabajaba en un bar, y le dijeron si se lo podían dejar para poner música allí. Cuando mi hermano fue a recogerlo se dio cuenta de que una tecla estaba rota y le dio mucha rabia.
Sergio Cuenca DBH2-D

No hay comentarios:
Publicar un comentario